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¿Qué son los Probióticos?

¿Qué son los Probióticos?

¿Tienes curiosidad por los probióticos? Aquí te explicamos qué son los probióticos, cómo funcionan, las cepas específicas que se han estudiado y cómo elegir el probiótico adecuado.

Hay mucho que considerar al empezar a usar probióticos, desde comprender cómo definen los científicos el término "probiótico", hasta cómo funcionan en el tracto gastrointestinal, qué beneficios se pueden esperar y cuándo se pueden notar.

¿Cómo define la ciencia un "probiótico"?

El término «probiótico» se usa de forma imprecisa por parte de los profesionales en marketing, los medios de comunicación e incluso algunos científicos, aplicándolo a menudo a cualquier cosa que contenga un microorganismo.

Esto es solo una parte de la realidad, y es importante entenderlo bien. ¿Por qué? Porque el potencial de los microorganismos beneficiosos para mejorar la salud e incluso el medio ambiente es considerable.

Afortunadamente, contamos con una definición oficial de "probióticos", elaborada inicialmente por un panel de expertos de la ONU/OMS en 2001 y revisada posteriormente en 2014. Esta definición define los probióticos de la siguiente manera: "Microorganismos vivos que, cuando se administran en cantidades adecuadas, confieren un beneficio para la salud del huésped".

¿Cómo funcionan los probióticos?

Digamos que encuentras un probiótico que cumple con todos los criterios científicos pertinentes. Lo tomas. ¿Qué sucede después? ¿Cómo una cápsula llena de microorganismos vivos pone en marcha un proceso que beneficia tu salud?

Primero, debemos aclarar una idea errónea común: que los probióticos deben colonizar el intestino y alterar la composición de la microbiota para ser efectivos. Esto no es cierto. Los probióticos generalmente no se instalan en el intestino.

En comparación con los billones de microbios que ya habitan el tracto intestinal, la mayoría de los probióticos no contienen suficientes bacterias nuevas como para modificar significativamente la composición de la microbiota.

Lo que los científicos sí saben, es que como microbios transitorios, los probióticos viajan a través de los intestinos, interactuando con las células inmunitarias, las células intestinales, los nutrientes de la dieta y las bacterias existentes para, directa e indirectamente, brindar beneficios como estos:

  • Integridad de la barrera intestinal: Mejoran la integridad y la impermeabilidad selectiva del intestino; esto significa una barrera intestinal más hermética.
  • Neurotransmisores: Otros pueden desencadenar la producción y liberación de neurotransmisores que estimulan las contracciones musculares para aumentar la motilidad gastrointestinal.
  • Salud metabólica e inmunológica: Otras bacterias producen subproductos como los ácidos grasos de cadena corta (AGCC), que han demostrado ser muy beneficiosos para la salud metabólica e inmunológica intestinal.

¿Para qué sirven los probióticos?

Las cepas probióticas pueden influir en tu salud en todos los aspectos, desde el tracto gastrointestinal hasta la piel y el corazón. Tomemos la digestión como ejemplo, ya que una gran parte de la población padece molestias digestivas.

Una buena parte de lo que hacemos influye en nuestra salud digestiva: qué y cuándo comemos, nuestra hidratación, la cantidad de fibra (soluble e insoluble) que consumimos, nuestra respuesta al estrés y la ansiedad, la calidad y duración de nuestro sueño, la cantidad de ejercicio que hacemos y nuestro consumo de sustancias como la cafeína y el alcohol.

Las cepas probióticas se han estudiado exhaustivamente en ensayos clínicos. Por ejemplo, en un estudio con 300 participantes, se descubrieron que dos cepas específicas (Lactobacillus plantarum SD-LP1-IT y Bifidobacterium breve SD-BR3-IT) favorecen las funciones gastrointestinales en personas con problemas digestivos.

Estas cepas contribuyeron a una regularidad intestinal saludable, una consistencia adecuada de las heces, una mayor comodidad al defecar y una reducción de la hinchazón.

¿Cómo debo elegir un probiótico?

Elegir un probiótico no es tan simple como seleccionar solo el que tenga el mayor número de UFC. Hay otros aspectos a tener en cuenta:

Origen: ¿El probiótico proviene de humanos o se deriva del suelo o de animales?

Especies y Cepas: Lactobacillus acidophilus es diferente de Lactobacillus rhamnosus, y dentro de cada especie puede haber cientos o miles de cepas. Como explicaremos más adelante, una podría ser beneficiosa para una afección específica y otra podría ser perjudicial.

Potencia: Probablemente hayas visto el terminó UFC en etiquetas de distintos productos. UFC significa unidades formadoras de colonias, que básicamente indican cuántas bacterias en la muestra son capaces de dividirse y formar colonias.

Un número mayor en el envase no siempre significa mejores resultados. La dosis óptima, para cada cepa, es aquella que se ha estudiado en humanos y ha demostrado resultados positivos.